En una noche fresca de junio pero que invitaba a salir, Dante Spinetta volvió al escenario de Niceto Club, un espacio que conoce de memoria y que tantas veces lo sostuvo, tanto en sus años de fuego con Illya Kuryaki and the Valderramas como en su sólida carrera solista de más de dos décadas. El motivo no era menor: presentar oficialmente DIA 3, su sexto disco de estudio. En un Niceto con el cartel de Sold Out colgado en la puerta, el ambiente desbordaba la ansiedad de una verdadera celebración groovera, demostrando una vez más el lugar de respeto absoluto que el músico tiene ganado en la escena argentina.
La propuesta musical de la noche se plantó desde el primer minuto con una contundencia arrolladora. Armado con la La Dragona, que lo acompaña desde 1997, y la famosa Telecaster que le compró Luis Alberto, Dante fue la punta de lanza del funk, rodeado de una banda cargada de viejos conocidos, que lo ubican como el gladiador argento del funk. Con Matías Rada en la guitarra, la solidez de Pablo González en la batería, el pulso impecable de Matías Méndez en el bajo —uno de los grandes bajistas emergentes del momento— y una imponente sección de tres vientos que rompió todo a su paso, el escenario desbordaba musicalidad.
El repertorio funcionó como un puente perfecto entre la nostalgia y el presente más vibrante. Dante inundó Niceto de groove alternando sus nuevas composiciones con clásicos ineludibles. Sonaron con fuerza "Maldito Frenesí", "Starlight" y "El Reset", pero también hubo espacio para viajar en el tiempo con "El Guatemalo", aquel track de Elevado, su primer disco de 2002. Uno de los puntos más altos de la noche fue el agradecido y bailado "Coolo", el clásico de IKV que el público recibió con una ovación, mientras por ahí, entre la platea, Emma Horvilleur presenciaba el ritual junto a familiares y amigos de la casa.
A pesar de que DIA 3 lleva un tiempo rodando, el propio Dante no pudo disimular su sorpresa ante la reacción de la gente. El público no fue un mero espectador; coreó y sintió cada una de las canciones nuevas como si fueran clásicas de toda la vida, consagrando en la lista de temas del nuevo álbum tracks que la rompieron toda. La banca fuerte se hizo sentir con especial comunión durante "Pensando En Ella", "El Plancito" y ese momentazo íntimo de "Solos en la Oscuridad" y "Soltar", que bajó los decibeles para envolver a Niceto en una atmósfera de puro r&b y seducción. En una escena que pareció suspender el tiempo, Dante se quedó solo con su guitarra sobre el escenario. Fue un fenómeno re loco y hermoso de ver en estos tiempos: nadie sacó el celular para filmar. El público soltó las pantallas para entregarse por completo a la música, logrando una conexión humana y colectiva total, donde todos estábamos ahí, flotando en la misma sintonía.
Fiel a su estilo y carisma, el músico manejó los hilos de la noche con soltura y complicidad. Es una locura recordar que si tomamos aquella grabación de "El Mono Tremendo" para Tester de violencia de Luis Alberto en 1988, a sus 49 años Dante Spinetta lleva en su espalda 38 de música. Y esa veteranía del groove se nota arriba del escenario. Entre tema y tema, se tomó el tiempo para charlar con su gente, contarle que a partir de Niceto "arrancó nuestro mundial", en referencia a la gira que lo llevará por Córdoba, Santa Fe, y ciudades bonaerenses como San Isidro, Mar del Plata y La Plata, entre otros escenarios que va a pintar de funk. Tampoco faltó su clásico ritual de showman: usando el autotune para engrosar la voz y adoptar un registro al mejor estilo Barry White, Dante hizo gemir a todo Niceto, un juego de seducción rítmica que el público festejo con total complicidad.
Para el final, lejos de los bises tradicionales, la banda eligió una despedida directa y contundente a través del pulso de su último trabajo. El show cerró bien arriba con "Me Quedo Acá", la canción que en la placa de estudio cuenta con la colaboración de Juanse. Aunque esta vez el líder de los Ratones Paranoicos no subió a escena, la banda defendió el tema con una energía monumental, dejando en el aire la certeza de que Dante Spinetta no solo cuida su legado, sino que sigue empujando los límites de la música con la misma pasión de siempre.











