En una noche fresca de junio pero que invitaba a salir, Dante Spinetta volvió al escenario de Niceto Club, un espacio que conoce de memoria y que tantas veces lo sostuvo, tanto en sus años de fuego con Illya Kuryaki and the Valderramas como en su sólida carrera solista de más de dos décadas luchando por el funk.
El motivo no era menor: presentar oficialmente DIA 3 , su sexto disco de estudio. En un Niceto con el cartel de Sold Out colgado en la puerta, el ambiente desbordaba la ansiedad de una verdadera celebración del groove argento, demostrando una vez más el lugar de respeto absoluto que Dante supo construir con el peso de los años.
La propuesta musical de la noche se plantó desde el primer minuto con una contundencia arrolladora. Rodeado de una banda cargada de viejos conocidos, Dante se plantó como el gladiador argentino del funk.
Con Matías Rada en la guitarra, la solidez de Pablo González en la batería, el pulso impecable de Matías Méndez en el bajo —uno de los grandes bajistas que emergieron en los últimos tiempos— y una imponente sección de tres vientos que rompió todo a su paso, el escenario desbordaba musicalidad. Visualmente, una pantalla gigante siguió los movimientos del heredero del Rock Nacional, complementando una puesta en escena enfocada en lo más importante: el poder groovero de Dia 3.
A pesar de que DIA 3 lleva un tiempo rodando, el propio Dante no pudo disimular su sorpresa ante la reacción de la gente. El público no fue un mero espectador; coreó y sintió cada una de las canciones nuevas como si fueran clásicas de toda la vida. La banca fuerte se hizo sentir con especial comunión durante "Pensando En Ella" y "El Plancito". Esa conexión inmediata con la obra reciente demuestra que el romance de Dante con su audiencia sigue tan fresco y vital como en sus comienzos.
Fiel a su estilo y carisma, el músico manejó los hilos de la noche con soltura y complicidad. Es una locura recordar que si tomamos aquella grabación de "El Mono Tremendo" para Tester de violencia de Luis Alberto en 1988, a sus 49 años Dante Spinetta lleva en su espalda 38 de música. Y esa veteranía del groove se nota arriba del escenario. Entre tema y tema, se tomó el tiempo para charlar con su gente, contarle que a partir de Niceto "arrancó nuestro mundial", en referencia a la gira que lo llevará por Mar del Plata, Santa Fe y La Plata, entre otros escenarios que va a pintar de funk. Tampoco faltó su clásico ritual de showman: usando el autotune para engrosar la voz y adoptar un registro al mejor estilo Barry White, Dante hizo gemir a todo Niceto, un juego de seducción rítmica que el público festejó con total complicidad.
No faltó el infaltable momento lúdico de la noche: usando el autotune para engrosar su voz y adoptar un registro al mejor estilo Barry White, Dante hizo gemir a todo Niceto, un juego de seducción rítmica que ya es marca registrada de sus shows y que el público festejó con total complicidad.











